( El Romanticismo ) NICOLÓ PAGANINI
Nace en Génova el 27 de Octubre de 1782, fue el cuarto de los seis hijos de un modesto comerciante aficionado a tocar la mandolina. Su padre le inició con cinco años, en el estudio de la Mandolina y, mas adelante del violín.
Se sabe muy poco de la niñez y formación musical de Paganini, solo algunos conciertos realizados como niño prodigio. Se crée que se formó como autodidacta aproximadamente hasta los catorce años,exceptuando algunas lecciones de violín de Giacomo Gnecco.
Ofreció su primer concierto contando sólo ocho años de edad. Solía actuar en la iglesia. Con once años se presentó como concertista en el Teatro Sant Agostino, para solicitar la ayuda económica de sus conciudadanos pues pensaba marchar a otro lugar para mejorar su formación.
Se dedica tambien al estudio de la guitarra, revelandose como concertista de este instrumento.
En 1801, Paganini se estableció en la pequeña ciudad de Toscana de Lucca, donde con motivo de la festividad de la Santa Cruz se celebraba una misa solemne en la iglesia, y todos los músicos italianos estaban invitados para exhibir sus cualidades en dicho acto. Después del Kirie, el joven Paganini hizo gala de su acrobático repertorio, que escandalizó a los tradicionalistas y encandiló a los afrancesados, encantados con la actitud cercana al sacrilegio que mostraba el recien llegado.
El Lucca, inició Paganini sus primeros romances: su primer idilio se llamaba Eleonora Bucchianeri; Paganini se hospedaba en casa de la familia de Eleonora, familia con la que le unia una afectuosa amistad. El joven y ya distinguido virtuoso dedicó a Eleonora Sonatas para violin y guitarra.
Paganini residió diez años en Lucca, hasta 1810, de modo que conoció el gobierno de Elisa Baciocchi, hermana de Napoleón, que se convirtió en su protectora. Ella fue elevada a la dignidad de duquesa de Toscana y se rodeó de artistas y músicos; refundió en una sola agrupación las dos orquestas existentes en Lucca. En esta nueva formación, Paganini fue nombrado segundo violín, y poco después recibió los nombramientos de capitán honorario de la guardia, “virtuoso de cámara” y profesor privado del nuevo duque. Parece ser que estos cargos fueron obtenidos por Paganini no sólo por su virtuosismo con el violín sino también por su virtuosismo en el lecho de la duquesa, a pesar de que el compositor siempre fue bastante reacio a hablar de este tema.
Las aventuras de faldas de Paganini en Lucca parece ser que no terminaron con Elisa Baciocchi. Probablemente tuvo relaciones con una mujer cuyo nombre no conocemos, para la que compuso un dueto para violín donde se establecía un dúo entre la cuerda más aguda, que simbolizaba a Venus, y la más grave, que se identificaba con Adonis.
En 1813, retirados sus servicios de la corte de Toscana, se presentó en Milan, obteniendo grandes éxito en la Scala. Compone y ejecuta unas variaciones donde además de usar en solitario la cuarta cuerda del violín, introdujo los armónicos simples y dobles: sonidos muy agudos conseguidos acariciando las cuerdas del instrumento en un tramo cercano al “ponticello” o puente del mismo.
Puede que fuera en este momento cuando nace la leyenda que asocia las geniales facultades de Paganini a un pacto con el diablo.
En su presentación milanesa, Paganini fue saludado como el mejor violinista de su tiempo, y los profesionales del instrumento se sintieron impresionados ante todo por la técnica, aunque menos por el buen gusto interpretativo. Apenas rebasaba la treintena y ya era el músico italiano más famoso.
Tras sus éxitos en Milán, Paganini retornó a su Génova natal. Su faceta de artista seguía con notables éxitos, pero como hombre parecía estar especialmente dotado para meterse en líos, particularmente de faldas o de dinero. Se fuga de Génova en dirección a Parma con una joven de veinte años llamada Angelina Cavanna. La dejó embarazada y, ante esa situación, se fue con ella a Fumeri. Pero el padre de Angelina denunció al violinista por rapto y estupro, y consiguió que fuera arrestado y encarcelado. Sólo pudo salir de la prisión firmando un acuerdo con el señor Cavanna, en el cual Paganini le garantizaba el pago de mil doscientas liras, mitad al contado, mitad con una letra de cambio. Cuando Paganini se vio liberado de la carcel, intentó evitar el segundo pago y ello provocó una demanda judicial contra él, que obligó a Nicoló a pagar la suma de tres mil liras. El bebé de Angelina, nació muerto o murió nada más nacer. Ella se caso mas tarde con otro Paganini, que no tenía vínculo familiar alguno con Nicoló.
Paganini fue un revolucionario de salón. No se identificó nunca con ninguna postura política, por lo que la derrota de Napoleón no le afligió en absoluto. No es de extrañar que en 1815 aceptara dirigir en Génova una Cantata para celebrar la llegada de los reyes Víctor Manuel I y María Teresa, que habian recuperado el trono de Saboya.
Para Paganini continuaron los asuntos de faldas. En 1821, en Nápoles, se enamoró de una muchacha, Carolina Banchieri, con que se fugó a Parma. Pero cuatro días después, posiblemente recordando la amarga experiencia con Angelina Cavanna, decidió separarse de Carolina, enviándola a vivir con una campesina, cuya discreción fue remunerada. Tras esta desventurada historia, Paganini fue presa de la angustia y se sintió seriamente enfermo. Se hizo visitar por un famoso médico que le diagnostica una sífilis, que en aquella època se trataba de una enfermedad irreversible, y Paganini, atormentado por la idea de que el matrimonio resultaba ahora imposible, cayó en un estado de postración psíquica, al que se sumaba su delicado estado de salud, y estuvo dos años apartado de los escenarios.
En 1828, aunque no logro curarse, se recuperó y pudo reemprender sus recitales, aunque había perdido mucha vista, llevaba unas gafas de lentes azuladas que acentuaban el aspecto misterioso y algo tétrico de su persona.
Realiza una gira por toda Italia, en compañía de una cantante con la que compartía sus audiciones: Antonia Bianchi, que se convirtió también en su amante y le dio un hijo. Mas tarde se separan, y para quedarse con su hijo, Paganini paga una elevada cantidad de dinero para apartarla de su vida y quedarse con el niño.
Siguen los triunfos de Paganini en Francia e Inglaterra. En París se reencontró con Rossini. Se relacionó con el entonces joven Liszt, sobre quien ejerció un profundo influjo. Admiró a Beethoven..... En Inglaterra resurgieron los asuntos amorosos, tambien se fuga con la hija de su secretario, pero el padre los localizó en el bosque de Boulogne y montó un considerable escándalo periodístico.
Durante esta época, se establece una breve pero fructífera relación artística, entre Paganini y el joven Berlioz.
En otoño de 1834, Paganini retornó a Italia y se estableció en Parma, donde fue bien recibido por la emperatriz María Luisa, deseosa de realzar con su presencia la vida musical del ducado.
Cargado de deudas, se introduce en oscuros negocios de préstamo en Parma y en Génova. El 25 de Noviembre de 1837 inauguraba en París el llamado “Casino Paganini”: negociantes sin demasiados escrúpulos le animaron a invertir en este proyecto, a mitad de camino entre una sala de conciertos y un salón de juegos. Pero la empresa fracasó y Paganini fue perseguido por la ley, aunque pudo salir del percance sin consecuencias.
En octubre de 1839, Paganini retorno por unas semanas a su Génova natal. En noviembre del mismo año se trasladó a Niza. En esta ciudad de la Costa Azul, la tisis y la degeneración infecciosa producida por la sífilis aceleraron su muerte, el 27 de mayo de 1840. Era el fin de una vida de éxitos y honores, pero tambien el fín de una extensa lista de conflictos sentimentales morales y económicos.
Después de fallecer, el Obispo de Niza, prohibió su entierro, explicando que Paganini había rehusado la extremahunción. Cuatro meses después de su defunción, el cuerpo del genial violinista se hallaba en la bodega de la casa donde había expirado. Finalmente tomó cartas en el asunto el rey Carlos Alberto, y gracias a él el cuerpo de Paganini fue trasladado a Génova, pero solo por algún tiempo. En 1876 el nieto de Paganini hizo que fuera enterrado en el cementerio de Parma.
Después de su muerte, su influencia se dejó sentir notablemente en los compositores occidentales, tanto en el siglo XIX como en el XX. Uno de los primeros que experimento tal influjo fue, Verdi. Tambien Saint-Säens y Ravel y sobre todo Brahms que compuso las 28 variaciones sobre un tema de Paganini en La menor, Op.35 para piano.
Principales obras:
Veinticuatro Capricci para violín solo, Op.1(n.9 La caccia,n.13 La risata del diavolo).
Seis Conciertos para violín y orquesta
Le Dstreghe, Op.8, inspirada en el ballet de Süssmayr II noce di Benevento.
Fantasía para la cuerda en Sol, sobre el Mosé de Rossini, para violín y orquesta.
Perpetuum Mobile en Do, allegro di concerto, Op.11 para violín y orquesta.
Sonata appassionata y otras para violín y piano.
Doce sonatas y dos sonatinas para violín y guitarra.
Dos sonatas para guitarra.
Catorce cuartetos para violín, viola, violoncelo y guitarra.
Variaciones sobre la plegaria del Mosé de Rossini, en la cuarta cuerda, para violín y piano.
Variaciones sobre “Di tanti palpiti”, del Tancredi de Rossini, para violín y piano.
Variaciones sobre “Nel cor Piou non mi sento”, de la bella molinara, de Paisiello, para violín y piano.
Variaciones sobre el Carnaval de Venecia.
Variaciones sobre la Carmagnola.
Cantabile en Re mayor.
Divertimento carnevalesco o Alessandrino.